Nos iluminamos de azul y verde por el Día Mundial de la Retina con el lema este año de «Luces que inspiran».
Cada año, el último domingo de septiembre se celebra el Día Mundial de la Retina, una jornada para dar visibilidad a las enfermedades retinianas, concienciar sobre la importancia de la prevención y diagnóstico precoz y recordar que la investigación es clave para ofrecer esperanza a millones de personas en todo el mundo.
La retina es una fina capa de tejido nervioso situada en el fondo del ojo. Funciona como un “sensor” que capta la luz y transforma esas señales en impulsos eléctricos que el cerebro convierte en imágenes. Sin una retina sana, la visión se deteriora progresivamente hasta llegar, en algunos casos, a la ceguera. Enfermedades como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), la retinosis pigmentaria, la retinopatía diabética, los desprendimientos de retina o determinadas distrofias hereditarias pueden dañar esta estructura vital.
Cuidar hoy para ver mañana. Cuidar nuestra retina significa cuidar nuestro futuro. Revisarse periódicamente, adoptar hábitos saludables y apoyar la investigación son pasos esenciales para detectar anomalías a tiempo y evitar la pérdida de visión.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que al menos 1.000 millones de personas en el mundo sufren discapacidad visual evitable o tratable. Más de 2.200 millones de personas presentan algún tipo de deficiencia visual o ceguera a nivel global. En España se estima que cientos de miles de personas padecen enfermedades de la retina. Solo la retinosis pigmentaria afecta aproximadamente a 1 de cada 3.000 o 4.000 personas.



















